2020, año de probar fortalezas

Iniciamos este año de forma muy diferente. Una pandemia amenazaba con golpear al mundo entero. Incredulidad, miedo, indiferencia y todas las emociones que el ser humano es capaz de tener fueron la respuesta a esta nueva situación.

Banpen fugyo, o “que ni los cien mil vientos te sorprendan”, nos indica desde hace siglos que hacer, estar siempre preparados… que suena fácil, pero es tan difícil de lograr.

Considero que a todos nos afectó, en mas de una forma. No poder acercarnos a nuestros seres queridos, no poder entrenar como estábamos acostumbrados, reducir drásticamente nuestros ingreso y hacer caso inmediato a las autoridades aunque no estuviésemos de acuerdo con las decisiones que tomaban.

Pero nuevamente sale en nuestras mentes ese kanji: ¡Banpen fugyo! ¿Estuve realmente preparado para cualquier eventualidad? ¿O solo era una frase motivacional para hacerme parecer mas filosófico?

En mi caso, el uso obligado de tecnología fue leve, y sobre todo interesante. Vi una oportunidad de aprender y de aprender a enseñar a los demás. Aunque me negué a enseñar mi budo taijutsu en esa modalidad, respeté a los que lo hacían. Había mucho tiempo para buscar en la red nuevos conocimientos, retomar el hábito de lectura, encontrando libros maravillosos.

En cuanto se pudo, reabrí mi escuela, sobre todo para el grupo de niños, aprovechando para reforzar en clases el porqué de las medidas sanitarias correspondientes.

COVID nos hablaba de Sana Distancia, entonces había que dar énfasis en nuestras clases en eso.

COVID nos decía que evitemos tener contacto físico, nuestro Budo Taijutsu se enfocó en eso, mejorar nuestro kamae, nuestra distancia (y aprovechar en usar nuestras armas para afianzar el sentido de distancia).

Tristemente, las circunstancias volvieron a hacer que las mujeres de la comunidad de Cabo San Lucas se hagan conscientes de la necesidad de saber defenderse, y se dio un taller de defensa, con las medidas de sanidad requeridas y necesarias.

Y ya cerrando el año, se pudo al fin crear de manera sólida el ansiado grupo de mujeres, y dar los grados correspondientes a los niños que dieron todo de sí durante todo el 2020, haciendo parte de ellos mismo el Nin, la perseverancia, la disciplina y la entrega.

Y así acaba este año, distinto a los demás y que nos hizo crecer hacia donde orientásemos nuestras velas.

Gracias a todos por acompañarnos.

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